Rorschach

Supongo que, a estas alturas, Watchmen ya será todo un fenómeno mediático, y lamentablemente más por la película que por el cómic. En cualquier caso, escribo convencida de que todos vosotros estáis familiarizados con el personaje de Rorschach. Sí, el de la gabardina mugrienta y la máscara cambiante. Coincidiréis conmigo en que Rorschach no encaja para nada con la estética habitual de los superhéroes más conocidos... nada de capas, ni músculos, ni perfiles griegos ni nada por el estilo. Y es que Rorschach, más que un superhéroe, es un tipo raro. Muy raro. Por eso me gusta tanto como personaje.

Rorschach es una verdadera caja de sorpresas. Si cogemos al arquetipo ideal de superhéroe (aquel que busca venganza, justicia, el bien) y lo polarizamos al mundo real... tenemos a Rorschach, y lo que obtenemos en realidad es a un auténtico chiflado. Ancomunista, antiliberal y, en mi humilde opinión, antitodo. El típico que se toma la justicia por su mano pero con una lógica absolutamente criminal. Esto me resulta totalmente fascinante, imagino que como a la mayoría. Rorschach es tan diferente de todo lo anterior, tan peculiar, tan monstruoso... y a la par es de alguna manera encantador, ¿quizá tierno? Rorschach lo es todo menos transparente, es imposible saber lo que quiere decirnos, lo que intenta transmitir. Lo que sí sabemos es que tiene agallas, desde luego que las tiene; pero... ¿hasta qué punto es alguien valiente y decidido si se oculta tras una máscara? ¿Por qué la máscara funciona como catalizador de un cambio de personalidad? ¿Por qué un rostro falso, sintético, no-real es capaz de decir más cosas que uno que podemos ver? ¿Por qué Rorschach es un gran misógino y, sin embargo, no puedo llegar a odiar su actitud?

Fácil. Porque todos somos Rorschach. Todos tenemos algo que ocultar. Todos tenemos un rostro en la intimidad y otro que mostrar al mundo. Porque todos tenemos algo a lo que odiar con estusiasmo. Y, sobre todo, porque todos, todos tenemos miedo.

PD. Como una posdata anecdótica, he de decir que en Watchmen algunos personajes tienen una carga psicológica bestial mientras que otros son mucho más "débiles", por decirlo de alguna forma. Fijémonos en el Comediante y Rorschach, tan distintos y tan semejantes, tan odiosos y admirables a su manera; o Manhattan, un completo portento de la humanidad... y vamos a compararlos con Espectro de Seda II (Laurie Juspeczyk) y Búho Nocturno II (Dan Dreiberg). Mucho más flojos, ¿no? En cualquier caso, termino ya con una recomendación: si os es posible, leed Watchmen. Aunque sólo sea para odiar un poco más a la humanidad.

3 comentarios:

Sube dijo...

Patry, I need your help!!!! (en inglés, que siempre queda más elegante xD). No consigo hacerme con la pelicula de Watchmen. ¿Tu la tienes?
Y en tal caso... ¿me la dejarías? Es que me has dejado desde el sábado pasado con la intriga y este post encima la acrecienta xD

Sube dijo...

Muchas gracias!!! Pero mejor llevalo el martes, que es el único día que puedo ir por el Milán.
Un saludo desde Júpiter!

K-teto dijo...

En realidad, no he visto la pelicula, y no quiero verla hasta que no lea el comic primero.
Pero cada vez que alguien habla de watchmen, desde antes de la pelicula, me invade la curiosidad, asi que creo que tendre que acabar leyendolo pronto XDDDD

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