Los Misfits - o cómo sentir muchas cosas en muy poco tiempo.

Los Misfits. Sí, aquel grupo mítico que nació en los setenta. Para los rezagados, aquí hay algo de información básica.

Últimamente he estado escuchando a los Misfits. Y cuando digo "últimamente", quiero decir a todas horas. Yo soy el tipo de mujer que va siempre pegada a su iPod, ninguna madre ha querido nunca a su hijo de la forma en que yo quiero a mi pequeño reproductor. Pues los Misfits siempre están en la pantalla y en mis oídos. Ahora suena Devil Doll. Un título curioso.

¿Y a qué viene el nombre de esta entrada? Bueno, los Misfits son esa clase de grupo que me ha sentir cosas muy distintas, sensaciones confrontadas del todo, absolutamente diversas e incompatibles. Lo primero en lo que me hacen pensar es en las pelis gore, de serie B, de hace cuarenta años. Una misma canción puede tener en mí, según el día, un efecto decididamente catártico o, por el contrario, ser un catalizador a la euforia. Y en cuanto a las letras... a veces no sé qué pensar. En ocasiones no comprendo su sentido, su propósito, aunque en otros momentos está perfectamente claro. Los momentos que más me inspiran son las mañanas, muy temprano, cuando me toca subirme en el autobús que me lleva, como el día anterior, a Oviedo. Esas horas maravillosas en las que aún estoy adormecida pero empiezo a tomar conciencia del por qué de cada momento... son unas horas estupendas. Para algunos será una tortura. Para mí sólo es tortura tener que soportar los gritos de los viajeros del bus. Pero para eso, I put my headphones on for this world that I ignore. La mujer del iPod. Y de los Misfits.

Y enconces suena el Monster Mash, y me entra risa, no puedo evitar imaginarme una sala a rebosar de gente bailando este ritmo tan simpático. También están Scream y Die, die my darling, posiblemente las más conocidas, y a su manera geniales. Creo que Die, die my darling fue la primera que escuché. Como en mi vida no existe el término medio, al día siguiente ya tenía en mi poder la discografía entera. Dejando a un lado las canciones arquetipo, tenemos Helena. Muy poderosa, sin duda. Y también muy confusa. Posiblemente sea la letra que más me confunde y me provoca sensaciones contradictorias:

If I cut off your arms and cut off your legs
Would you still love me anyway?
If you're bound and you're gagged, draped and displayed
Would you still love me anyway?


Lo primero que me sugiere es maltrato, pensar en maltrato me hace pensar en Placebo (otro grupo recurrente, a decir verdad), y de Placebo pienso en Ulises, en Ítaca, en Circe, en Helena y de nuevo en los Misfits. Es la vuelta a los orígenes. Genial, en realidad. Scarecrow man y Pumpkin head son dos pistas interesantes, pero aún más lo es Hunting Humans. Aquí retrocedemos a un pasado en el que ni siquiera estábamos presentes ni habíamos sido gestados, pero del que nos han llegado reminiscencias, al fin y al cabo. ¿Qué me hace pensar a mí? Gore. Zombis. Sangre falsa. Gritos. Jovencitas en minifalda. Cadáveres. Cerebros.

The touch of Death is all around us
A thousand corpses block our way
A man-made germ makes almost everyone-
commit suicide
Just to rise and eat their dead
Night of the Living Dead


Y sin embargo, ninguna otra canción de los Misfits me conmueve tanto como Saturday Night. Se rompe, de alguna manera, con todo lo anterior. Los Misfits, hablando de algo que podría ser ¿amor? Todo ello en un contexto, claro está, de violencia y masacres. Sin embargo, esta canción me transmite una ternura profundísima y, muy especialmente, arrepentimiento. Lo que la letra me hace pensar es que quien narra la historia acaba con la vida de su chica para darse después cuenta de que la ama. ¿Típico? Por supuesto. Pero no en los Misfits. Maravilloso, adorable y tétrico a su manera.

Esto es lo que ocurre con los Misfits. Que me divierten, me hacen pensar, me conmueven, me excitan, me sorprenden, me hacen querer más. Cambian cada día en mis oídos. Mi iPod ya no volverá a ser lo mismo.

PD. Como una postdata curiosa, os diré que me quedo con Doyle en lugar de Danzig, al menos en cuanto a vocalista. Todos sabemos que Danzig es una de esas grandes voces de todos los tiempos y que, en realidad, es tremendo. Dejando a un lado lo que, como mujer, pienso de Danzig (no lo negaré, me arrastraría entre cristales si me prometieran dos horas a solas con él), Doyle es mucho más dulce con las letras. Mima más la música que acompaña su voz. Quizá Danzig es un genio por no hacerlo, por ser áspero y rudo. Que nadie me crucifique, pero Doyle es mi Doyle. Dejo un pequeño regalo visual de todo el esplendor de la juventud de Danzig. Espero que vuestros instintos sexuales se desperecen como los míos:



Gracias por haberos tragado este tostón, si es que lo habéis hecho, y un caramelo para quien se lo haya leído entero. Sé lo pesada que soy, lo sé. Es que a veces, sólo a veces, tengo verdaderas ganas de escribir en el blog.

3 comentarios:

Bea dijo...

kiero mi caramelo!!!!!!!!!!xD
me encanta la foto...y aunque a mi ese tipo de música no me da más si te hace sentir cosas la música es buena :D
no sé si será un relato o un libro...de momento sigo escribiendo...

Lauryna dijo...

Jo, no podria vivir sin musica... nos hace sentir tantas cosas. Incluso la misma cancion a diferentes personas puede hacer despertar un sentimiento totalmente distinto,...
La musica es muy importante, es la tipica cosa que yo me llebaria al fin del mundo.

Un beso

Grimya dijo...

Que buena entrada, yo también estoy completamente enamorado de este grupo. La cuestión es que como me lo conozco tanto estoy empezando a descubrir más grupos de horror punk!
Prueba a poner horror punk en youtube y mírate las listas de reproducción, hay verdaderas maravillas^^!

PD: también échale un ojo a Balzac, son muy similares a los misfits :P!

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